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Qué es una cuenta de margen y cómo funciona

En una cuenta de margen, el corredor presta parte del dinero de una inversión. El préstamo cobra intereses y permite vender posiciones si la garantía deja de ser suficiente.


Una cuenta de inversión puede funcionar de dos maneras. En una cuenta de efectivo, el cliente paga el valor completo de lo que compra. En una cuenta de margen, el corredor le presta una parte y usa las inversiones como garantía.

El préstamo permite comprar una posición mayor que el dinero propio. También crea una deuda que cobra intereses y no desaparece cuando baja el precio de la inversión.

Esta explicación parte de qué representa una acción y cómo se diferencia de un índice. Las reglas numéricas que siguen corresponden a Estados Unidos. Otros países y corredores pueden exigir condiciones distintas.

Margen inicial

Supongamos que una persona aporta US$1.000 y el corredor presta otros US$1.000. La cuenta compra US$2.000 en acciones. Su deuda inicial es de US$1.000 y su patrimonio —la parte que realmente le pertenece— también es de US$1.000.

Si las acciones suben 10%, ahora valen US$2.200. Después de restar la deuda, quedan US$1.200 antes de intereses y costos. La inversión subió 10%, pero el dinero propio aumentó 20%.

Si las acciones caen 10%, valen US$1.800. La deuda sigue siendo de US$1.000, así que quedan US$800. La caída de 10% en las acciones produjo una pérdida de 20% sobre el dinero propio.

Eso es apalancamiento: usar deuda para aumentar la exposición. El multiplicador funciona cuando el precio sube y cuando baja.

Intereses del préstamo

El interés es el monto adicional que se paga por usar dinero prestado. La tasa de interés es el porcentaje utilizado para calcularlo.

Cada corredor define su tasa y puede cambiarla. Si la inversión no produce un rendimiento suficiente para cubrir ese cobro, el costo reduce el resultado incluso cuando el precio sube. Mantener la deuda durante más tiempo suele aumentar el total pagado.

Margen de mantenimiento

En Estados Unidos, la regla general permite que una cuenta de margen financie hasta la mitad de una compra nueva de muchas acciones. Es decir, para comprar US$2.000, el cliente debe aportar al menos US$1.000. El corredor puede exigir más.

Después de la compra aparece el margen de mantenimiento: la proporción mínima del valor de la cuenta que debe pertenecer al cliente. FINRA fija un mínimo general de 25% para muchas acciones, pero las firmas pueden usar 30%, 40% o una cifra mayor.

Volvamos al ejemplo. Si las acciones bajan de US$2.000 a US$1.200 y la deuda sigue en US$1.000, el patrimonio es de apenas US$200. Eso equivale a 16,7% del valor de la posición. La garantía ya no cumple un requisito de 25%.

El corredor puede hacer una llamada de margen: exige más dinero o valores para recuperar el nivel requerido. Pero el nombre puede confundir. No siempre tiene que llamar ni dar tiempo para responder. El contrato puede permitirle vender inversiones sin autorización para proteger el préstamo.

Pérdidas superiores al aporte

Si el precio cae con suficiente rapidez, la venta puede ocurrir después de que el patrimonio se haya agotado. El cliente todavía debe pagar el saldo del préstamo y los intereses. Haber depositado US$1.000 no limita automáticamente la pérdida a US$1.000.

También puede cambiar qué activos acepta el corredor como garantía o elevar su requisito de mantenimiento. Una posición que cumplía las reglas ayer puede exigir más respaldo hoy.

La cuenta de margen no es lo mismo que un ETF apalancado ni que un contrato por diferencia. Aquí hay un préstamo real del corredor, una deuda con intereses y activos que sirven de garantía. Las diferencias completas aparecen en la guía sobre apalancamiento.

Esto es educación, no asesoría. Las cifras muestran el mecanismo de una cuenta de margen y no indican cuánto debería pedir prestado una persona.

Fuentes

Esto es educación financiera, no asesoría personalizada. Evalúa tus propios números y, si lo necesitas, consulta a un profesional antes de decidir.


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