Análisis
En un mismo año, Estados Unidos despidió a la jefa de las estadísticas de empleo, recortó la recolección de datos de precios y pasó un mes sin tasa de desempleo oficial. La bolsa, mientras tanto, vive de las expectativas de un puñado de empresas. Opinión del editor: el interés que los prestamistas le cobran al Gobierno es la señal más difícil de manipular, porque nadie la decreta y se negocia cada minuto con dinero real.
Análisis
Japón es el país que más le presta a Estados Unidos: US$1,2 billones (US$1.2 trillion) en bonos del Tesoro, comprados en las décadas en que su propio país no pagaba intereses. Su banco central ya subió las tasas al nivel más alto desde 1995, y si ese dinero vuelve a casa, el costo de las hipotecas y del crédito en EE. UU. sería el primero en sentirlo.